Del reino de la Victoria, viajando el caballero por un labor para un marqués, observa a un gran esplendor.
Y viene el rey, fuego de fuegos, sujetando a su Victoria, que le responde: Con un tomo devolveras tus ideales, tus cerúleos cielos y tus cenizas. El rey tomó su lienzo, lo quemó y dijo: Yo soy el final, a lo que la Victoria respondió: Duerme, oh padre. Y el rey murió.
Y un vacio grande fue percebido, el ciclo terminó y una gran estrella apareció en el medio del mundo, fue el caballero en primero en verla, pero rechazó su poder
El caballero creó un templo y cerró sus puertas
Encerrado, el hombre empezó a hablar con la Luna, "quien vea la oscuridad que irradia el astro, no dudará en escapar de inmediato", le dijo la Luna mientras lloraba, después le muestra al hombre un sueño del pasado.
Era de noche, festejando un pueblo después de matar al Dios Toro, aparece una mujer con una serpiente en su cuello, la serpiente recitó:"Cruz, eternidad replandeciente, lloré al ver tu cara, crearé por tí.", la mujer sujetó a la serpiente y la convirtió en llamas, y con ella quemó al pueblo.
Y vió un habitante que el fuego hablaba lenguas.